viernes, 31 de agosto de 2018

La salamandra del Almanzor (Salamandra salamandra almanzoris).



Dentro de la salamandra común existe una enorme variabilidad geografica que se manifiesta en sus características morfológicas, de diseño y coloración, comportamiento y estrategias reproductivas.

Auque no termina de estar claro el número de subespecies de salamandra común existentes en la península ibérica, se han llegado a describir hasta nueve subespecies, ni si en algunos casos dichas subespecies descritas son auténticas subespecies o variaciones de algunas poblaciones concretas, o en otros casos, ha resultado que formas consideradas anteriormente como subespecies no solo fueron aceptadas si no elevadas al rando de especie, como ha ocurrido con la Salamandra longirrostris, conocida como salamandra penibética.

En la Sierra de Gredos se conoce la existencia de la denominada Salamandra salamandra almanzoris, una subespecie, que incluso ha sido considerada una especie aparte por algunos autores, y en el caso de ser tal o de ser finalmente reconocida como subespecie, sería un endemismo del Sistema Central, ocupando un área muy reducida en zonas de alta montaña, con lagunas de origen glaciar, prados encharcados y pequeños arroyos de montaña, alcanzando altas densidades por encima de los 2000 metros de altitud.

Sea como sea, esta salamandra presenta unas características propias, se trata de una salamandra de pequeño tamaño en comparación con otras subespecies o variedades geográficas descritas en áreas cercanas, su coloración es predominantemente negra con pocas, pequeñas y dispersas manchas amarillas, existiendo individuos totalmente negros. Sus gládulas parótidas son pequeñas y poco apreciables. Es posible apreciar que su cola parece estar algo comprimida dorsolateralmente, un rasgo que no presentan otras subespecies. En cuanto a la reproducción, se comportn como ovovivíparas.

Se considera que la subespecie almanzoris está presente por encima de los 1800 m.s.n.m.

A continuación, algunas fotografías tomadas el 24/07/2018 en el Circo de Gredos:





En el siguiente mapa, se muestra el área de distribución apróximado de las diferentes subespecies  de Salamandra salamandra, se puede apreciar en negro la reducida distribución de S.s.almanzoris (en negro), rodeada de verde oscuro que sería el área de distribución de la subespecie "bejarae", que habitaría por debajo de los 1800 metros de altitud.

 Para comparar: la Salamandra salamandra bejarae.

- La S.salamandra bejarae sería la subespecie geográficamente más cercana a S.s.almanzoris, también habitaría en el Sistea Central por debajo de los 1800 m.s.n.m. y se extendería por el Sistema Ibérico, Montes de Toledo y de León, ocupando amplias áreas de Extremadura.
Esta subespecie sería de tamaño mediano o grande, con machas amarillas más grandes y numerosas y a menudo en forma de coma, sus glándulas parótideas serían más notorias y es frecuente que presenten manchas de color rojo, especialmente junto a esas glándulas.

Ejemplar adulto de la subespecie Salamandra salamandra bejarae, fotografiado en el Parque Nacional de Monfragüe.

Ejemplar adulto de la subespecie Salamandra salamandra bejarae, fotografiado en el Parque Nacional de Monfragüe.


jueves, 30 de agosto de 2018

Observación de sapo partero común (Alytes obstetricans) en la Sierra de Gredos.

El pasado 20/08/2018 pude observar dos ejemplares diferentes de Sapo partero común (Alytes obstetricans) en la Sierra de Gredos, más concretamente en las cercanías de Navacepeda de Tormes (Ávila).





Se trata de una especie  muy parecida a su pariente el sapo partero ibérico (Alytes cisternasii), que es de aspecto algo más rechoncho y quizás de tonalidades algo más oscuras y aspecto más rugoso.

Enlace a una entrada sobre la observación del sapo partero ibérico:  https://iberian-nature.blogspot.com/2016/11/observacion-de-sapo-partero-iberico.html


Los tubérculos palmares que presentan en las extremidadades anteriores tiene un valor diagnostico, por lo que permite salir de dudas en cuanto a la identificación de una u otra especie. La presencia de tres tubérculos palmares es una carácterística proía del sapo partero común, que nos permite diferenciarlo con total seguridad del sapo partero ibérico (Alyites cisternasii), en cuyo caso solo presentaría dos tubérculos palmares.

  
Coincide con el sapo partero ibérico en gran parte de su área de distribución, si bien el sapo partero ibérico es más frecuente en zonas de encinar, alcornocal y de matorral mediterráneo, ocupando altitudes inferiores. Mientras que el sapo partero común, llega a estar presente en zonas de alta montaña superando los 2000 metros de altitud.
Área de distribución del sapo partero común (Alytes obstetricans).
Según el SIARE (Servidor de Información de los Anfibios y Reptiles de España).Se puede apreciar que en el área de distribución más suroccidental de esta especie, suele aparecer en zonas motañosas con mayor humedad.
Área de distribución del sapo partero ibérico (Alytes cisternasii).Según el SIARE (Servidor de Información de los Anfibios y Reptiles de España).Se puede apreciar que este sapo partero está ausente en las zonas de mayor altitud en el Sistema Central.


viernes, 17 de agosto de 2018

Observaciones de aves en el Azud de Villamesías


El 16/08/2018 estuve a primera hora de la mañana en el Azud de Villamesías, me acerqué hasta este embalse con la intención de ver como iban las concentraciones migratorias de espátula común y de varias especies de limícolas que suelen observarse por estas fechas.

Nada más llegar, lo primero que me encontré fue un grupo de espátulas rodeado de cigüeñuelas, archibebes claros, chorlitejos chicos y andarrios grandes y chicos. 

Detrás de todas las aves que estaban por la orilla, bastante más apartados de la charca, había un numeroso grupo de buitres leonados que se estaban alimentando del cadaver de un vieja vaca berrenda.  En total eran 67 buitres leonados, de los solo 11 tenían las características propias de los ejemplares adultos de esta especie, el resto del grupo lo componían buitres inmaduros de diferentes edades pero también echaba en falta la presencia de jóvenes de este año, la proporción de edades que podía observar en este grupo de buitres, coincidía bastante con la que observo en dormideros cercanos situados sobre roquedos de granito del pico de San Gregorio. Parece ser que al tratarse de una zona con abundante alimento que queda alejada de las principales colonias de cría de esta especie, los adultos suelen aparecer en una proporción baja en las carroñas, predominando inmaduros a partir del segundo año, ya quizás los jóvenes del año, en estas fechas todavía permanecen más aquerenciados en la cercanía de las colonias.


Entre las espátulas, de un total de 27 aves, pude observar de nuevo a un adulto anillado que ya había visto cuatro días antes, está espátula anillada permanecía algo apartada del resto del grupo y era seguida por un joven que pedía comida.

 

La pequeña colonia de cormoranes que se formó durante la pasada temporada de cría, parece que finalmente ha tenido exito este año. Los cormoranes instalaron sus nidos sobre unas encinas que quedaron secas tras haberse inundado por la construccción del embalse. 
Pude contar un total de 34 cormoranes y unos 6 nidos sobre una encina seca, donde todavía quedaban algunos jóvenes totalmente emplumados que ejercitaban sus alas y eran alimentados por los adultos.


Al recorrer con el telescopio las orillas pude observar las siguientes especies:

Somormujo lavanco: 14 
Zampullín chico: 24
Cigueña negra: 2 adultos. 
Ganso del nilo: 1
Tarro blanco: 3 (2 jóvenes y una hembra adulta)
Ánade azulón: 46
Ánade friso: 38
Cerceta común: 27
Cuchara común: 12

Limícolas:

Cigüeñuela: 48
Combatiente: 3
Archibebe claro: 6
Archibebe común:1
Andarrios grande: 14
Andarríos chico: 8
Chorlitejo chico: 27
Chorlitejo grande: 1 joven.

Entre los paseriformes, destacar algunos grupos de gorrión chillón que se acercaron a beber a la orilla y las primeras lavamderas boteras en paso. 


Cuando ya empezaba a hacer calor y me iba, observé como los buitres leonados se acercaban al agua para beber e incluso bañar en la orilla.

jueves, 9 de agosto de 2018

Escolopendra devorando una chicharra alicorta.


A menudo, cuando hablamos de depredadores, tenemos una tendencia casi inevitable a pensar o imaginarnos escenas de mamíferos carnívoros, aves rapaces,etc. Pero el mundo de los invertebrados, cuenta con depredadores increíblemente eficaces.

Esta observación es la que tuve el pasado 07/08/2018 a primera hora de la mañana, sobre un camino de tierra cercano a Trujillo. Se trata de una escolopendra de buen tamaño devorando un ejemplar de chicharra alicorta, quizás el resultado de la cacería nocturna de la escolopendra.

Fotografía Nº 1
En la primera fotografía vemos a la escolopendra devorando la chicharra con las forcípulas (extremidades posteriores provistas de aguijones venenosos) en posición defensiva ante el acercamiento de otra chicharra alicorta que es atraida por el cadaver de la otra chicharra y se acerca con la intención de comer (Fotofrafía Nº 2).

Fotografía Nº 2
Fotografía Nº 3
Tras unos breves instantes en los que parecen tantearse, la otra chicharra toma posición al otro lado de la victima de la escolopendra y empieza a comer.

Un par de minutos después, la escolopendra, probablemente saciada, se retira desapareciendo en el pastizal.