Esta noche me dejaré sorprender de nuevo con la observación
de murciélagos, esos interesantísimos mamíferos voladores y perfectos insecticidas
naturales del turno de noche.
Para ello me situaré a la orilla de una charca al
atardecer, donde esperaré a los
murciélagos que acudirán tras la puesta de sol en busca de los numerosos
insectos que emergen del agua cuando se hace de noche, con un par de linternas
colocadas sobre un punto fijo facilitaré
las observaciones al atraer los insectos (principalmente mosquitos) que emergen
del agua y poder verles pasar a corta distancia delante del haz de luz, momento
en el que podré observarles a simple vista
o con unos prismáticos enfocados a corta distancia mientras vuelan
alrededor de la charca o hacen sus vuelos de aproximación y captura de insectos
mediante maniobras, giros y acrobacias casi imposibles.
También contaré con el detector de ultrasonidos de
murciélagos, mediante el cual podré oír e identificar los diferentes sonidos de
ecolocalización en las respectivas frecuencias que emite cada una de las
especies que suelen visitar la charca. En la última visita a una charca del
entorno de Trujillo, pude identificar tres especies diferentes, el murciélago
de cabrera (Pipistrellus pygmaeus), el murciélago de borde claro (Pipistrellus
kuhlii) y el murciélago hortelano (Eptesicus serotinus), este último de un
tamaño mucho mayor.




