lunes, 7 de julio de 2014

Resumen de una mañana de ruta por Monfragüe


 
Esta mañana he estado guiando una ruta ornitológica en el Parque nacional de Monfragüe, ha sido una mañana muy productiva que nos ha proporcionado muy buenas observaciones, a continuación el resumen:

- Cigüeña negra: Tres nidos en el Salto del Gitano, 2 de los nidos con dos pollos y otro con uno solo pero desarrollado y emplumado. En el Tietar hemos observado otro nido con 3 pollos totalmente emplumados que ya salen del nido y han hecho sus primeros vuelos.
Cigüeña negra, adulto en vuelo.

- Halcón peregrino: Hemos observado un total de 4 halcones peregrinos, 2 adultos y 2 jóvenes de este año.

- Cernícalo vulgar: Hemos observado una pareja en Peñafalcón, al mismo tiempo que los halcones peregrinos.

- Águila real,  hemos visto una pareja posada sobre un tendido eléctrico a mucha distancia, poco después han volado hemos podido ver sus impresionantes siluetas en vuelo.

- Águila imperial, hemos visto un ejemplar joven en vuelo, hoy no hemos tenido mucha suerte con los adultos.

- Águila perdicera, hemos visto dos en sus territorios habituales, una de ellas ha estado volando en una térmica junto a una culebrera. Siempre es una sorpresa encontrar a una de estas águilas cuya observación se le resiste a mucha gente que visita Monfragüe.
 

Culebrera europea: Hemos visto al menos 5 culebreras diferentes, al menos 2 de ellas eran jóvenes, una de ellas la hemos visto posada a la que hemos observado al telescopio con todo detalle.
- Águila calzada: Hemos visto al menos 7 ejemplares diferentes, 2 de ellos de morfo oscuro.
 
- Vencejo cafre, tengo la impresión de que Monfragüe es uno de los mejores lugares de Europa para observar a este raro vencejo. Hoy hemos tenido suerte, hemos observado un total de 4 , dos parejas en diferentes lugares de Monfragüe.
- Curruca mirlona: hemos visto una, a pesar de la fecha todavía cantaba a primera hora de la mañana.
En las zonas de matorral, hemos observado un macho de collalba rubia que ya estaba empezando a perder su coloración nupcial y otras especies como currucas rabilargas y currucas cabecinegras.
En las dehesas hemos visto una oropéndola, numerosos abejarucos y sonaban muchos gorriones chillones en el alcornocal, también nos ha sobrevolado un milano real. 

sábado, 5 de julio de 2014

Laguna de la Nava (Sierra de Gredos): Senderismo, aves, reptiles y mariposas.

 
La ruta de la laguna de la Nava, en la Sierra de Gredos, es una de esas rutas habilitadas y señalizadas con las que cuenta el Parque Regional de la Sierra de Gredos, a pesar de la belleza del entorno,  se trata de una ruta muy poco transitada en comparación con otras rutas como la de la Laguna Grande o las Cinco lagunas por poner algún ejemplo y al ser mucho menos visitada por senderistas y montañeros, por supuesto que también lo es para los aficionados a la observación de aves.
Hacía mucho tiempo que quería hacer esta ruta prestándole atención a las aves que se pueden observar en este parte de la Sierra de Gredos, ya que por mucha información que busques a través de internet, el vacío es casi total, prueba de que por aquí pasa poca gente con prismáticos observando aves, por ello me propuse hacer esta ruta y contarlo en este blog.
La ruta de la Laguna de la Nava es de dificultad media, pero se puede hacer un poco pesada para personas que no estén acostumbradas a caminar durante largos recorridos por la montaña, tiene una longitud de 9,6 kilómetros y un desnivel de 786 metros estando el punto más alto del recorrido en la laguna de la Nava a 1950 msnm  y se tarda en realizar unas 4 horas (solo ida) yendo a buen ritmo.
El pasado día 18 de Junio hice este recorrido, empecé en el aparcamiento que hay junto a la población de Nava del Barco, a las 5:45 de la mañana, a esa hora lo que más llamaba la atención era la cantidad de chotacabras europeos que se oían por todas partes e incluso se podían encontrar  sobre la carretera, así que tras haber desayunado empecé a subir, primero atravesando una zona de robledal con claros donde pastaba el ganado, en esa parte del recorrido pude ver algún chotacabras volando con las primeras luces de la mañana, a medida que iba avanzando iba detectando nuevas especies como currucas capirotadas, mosquiteros papialbos, zorzales y otras especies forestales, al llegar al límite del arbolado y pasar una puerta, me adentré en una zona pastizales de montaña con arbustos dispersos como zarzas, rosales silvestres y algún tipo de sauce, en ese hábitat que tanto me recordaba a campiñas de montaña en el norte de la península observé las primeras currucas zarceras, escribanos hortelanos y montesinos, al pasar cerca del arroyo que bajaba de la montaña había numerosas lavanderas cascadeñas, chochines entre los arbustos de la ribera y algún mirlo acuático.
 
 
Poco a poco fui subiendo y el relieve se fue haciendo más escarpado con grandes paredes de roca a ambos lados de mi camino, en esa zona los colirrojos tizones cada vez se volvían más comunes y los roqueros rojos empezaban a hacerse notar y con los primeros rayos de sol, pude ver a un adulto de águila real volando de un lado a otro de la garganta, seguí subiendo y en todo el recorrido pude contabilizar hasta 8 roqueros rojos cantando en lugares diferentes.
A medida que me acercaba a la laguna, el paisaje se hacía más de alta montaña, el matorral empezaba a tener un porte más almohadillado, se notaban claramente las huellas que la erosión glaciar dejó en este valle, hasta que poco antes de llegar a la laguna encontré un prado de montaña donde pastaban algunas cabras monteses y fue allí donde encontré al menos dos  parejas de collalba gris, al roquero rojo más, un total 6 bisbitas alpinos, un mirlo acuático y los siempre abundantes acentores comunes, tampoco sería de extrañar que el acentor alpino viva en esta zona, pues el hábitat es perfecto pero los neveros me quedaban un poco lejos y no disponía de mucho tiempo, así que decidí dejarlo para una segunda expedición ornitológica en esta zona.
 
 
 




 
Al llegar a la laguna, además de lo impresionante del paisaje, hay que destacar la observación de 3 halcones peregrinos (2 adultos y un joven de este año) volando continuamente junto a las altas paredes de este circo glaciar de forma tan redondeada, me entretuve un rato sentado junto al sol junto a la laguna, pues eran las 10:30 de la mañana y hacía bastante frío.
 
 
Tras una breve pausa decidí empezar a bajar encontrándome de nuevo con las mismas especies de aves que había visto a la subida, pero como el sol iba calentando las rocas, me encontré con las primeras lagartijas carpetanas (Iberolacerta cyreni), un valioso endemismo del Sistema Central que solo vive en zonas de alta montaña de las Sierras de Gredos, Bejar, La Serrota, la Paramera, Guadarrama y poco más, en total encontré 5 ejemplares (4 machos y una hembra) y creo que podría haber visto muchos más si hubiera bajado de la montaña un poco más tarde. Como curiosidad, encontré un macho 1739 metros de altitud.
 
A menor altitud, en una zona pastizal soleado, muy cerca del límite del arbolado, encontré varios lagartos verdinegros tomando el sol sobre las piedras y ya cerca del pueblo, fue el momento de las mariposas, con más de 15 especies observadas, era impresionante el acercarse a las zarzas que estaban en plena floración y comprobar la cantidad y diversidad de mariposas y otros insectos que eran atraídos, un momento en el que no quise desaprovechar la oportunidad para sacar la cámara y hacer algunas fotos.










 

Sierra de Bejar y Candelario, en busca de aves de montaña


Cuando la primavera está avanzada, incluso a principios de verano cuando las temperaturas suben y la actividad de las aves en el llano decae, una buena opción para seguir saliendo a disfrutar de las aves es acercarnos a zonas de montaña como las de las comarcas del norte de Extremadura, o bien en la provincia de Ávila con la Sierra de Gredos o la provincia de Salamanca con las Sierras de Bejar y Candelario.
A mediados de Junio estuve visitando la sierra de Candelario para observar sus aves, donde las suaves  temperaturas, el amplio rango altitudinal y la variedad de hábitats parecen los ingredientes perfectos para sostener variadas comunidades de aves y hacernos disfrutar que un agradable día de campo observándolas.
Así, en las zonas de matorral por encima del límite del arbolado cantaban numerosos escribanos hortelanos, currucas zarceras sobre todo en aquellos lugares donde aparecían rosales silvestres u otros arbustos dispersos, algún que otro zarcero común, zorzales charlos entre otras especies.
Al subir en altitud y avanzar en el llamado piso oromediterráneo nos encontramos con que la composición de la vegetación es diferente, nos  encontramos en una zona de montaña cubierta por piornos donde aparecen zonas de praderas de montaña más o menos encharcadas, algún arroyo que baja de la sierra y discurre a través de las mencionadas praderas de montaña, todo esto, rodeado de zonas de canchales y roquedos de mayor o menor tamaño  ese es el hábitat de esa rica comunidad de aves de montaña que venimos buscando.

Nada más llegar llama la atención la increíble densidad del acentor común  que no para de cantar sobre los piornos, algún que otro escribano hortelano cantando sobre el piorno en flor llama nuestra atención y lo buscamos con el telescopio,  también un par de escribanos montesinos se posan sobre el  poste de madera de una valla,  todo esto sin olvidarnos de las numerosas alondras que no paran de cantar volando en círculos a mucha altura.


Pero una vez que hemos visto a toda esta serie de especies  y nos encontramos en una zona de piornos atravesada por un pequeño arroyo que mantiene la humedad de una pequeña pradera que parece ideal para buscar al pechiazul, para ello nos situamos en un lugar desde el que tengamos buena luz y divisemos bien toda la mancha de piornos donde vamos a buscarlo y así, tras un par de minutos de espera, vemos volar al primero que se esconde rápidamente en la base del piorno, pero tan solo unos segundos después, sale a lo alto del piorno y desde su posadero empieza a cantar  e incluso le vemos hacer un par de vuelos de exhibición en unas condiciones de luz y distancia inmejorables, tras observar unos minutos con todo detalle y dar un breve paseo por la zona, donde vimos a un par de machos más, nos damos por satisfechos y cambiamos de zona con la idea de seguir subiendo en altitud.




 

Por el camino nos encontramos a un ejemplar de bisbita campestre, varias collabas grises y numerosos bisbitas alpinos y alguna lavandera boyera en un pastizal encharcado, pero todavía nos falta una de las especies clave de estas montañas, por ello nos acercamos a unos canchales que siempre me han dado muy buen resultado para ver al roquero rojo y nada más llegar nos encontramos a un precioso macho cantando junto a un macho collalba gris, nos quedamos un rato y mientras tanto me dedico a recorrer los grandes bolos graníticos en busca de más aves y la sorpresa es un macho de halcón peregrino posado en una de  sus atalayas en los alto de la sierra y con estas observaciones nos damos por satisfechos.
 
 
 






 

 
 
Más tarde decidimos bajar a menor altitud buscando la sombra de robledares y pinares donde observamos otras especies como el mosquitero papialbo, el papamoscas cerrojillo, el reyezuelo listado, herrerillos capuchinos entre otras muchas especies, sin olvidarnos de excelentes observaciones de rapaces propias de esta zona, como el azor, el abejero europeo o el alcotán.